Porcinos: la rentabilidad cambia según distancia al puerto
Jorge Brunori analizó el crecimiento del sector porcino y advirtió sobre las importaciones, los costos y las diferencias de rentabilidad.

Med.Vet. Jorge Brunori
La producción porcina argentina crece impulsada por el consumo interno, pero las granjas trabajan con márgenes ajustados y resultados que dependen de su eficiencia y ubicación. El médico veterinario Jorge Brunori analizó la situación del sector, las importaciones y las oportunidades para producir en Córdoba.
En septiembre, el consumo de carne porcina alcanzó los 20,6 kilos por habitante por año, con un crecimiento interanual del 10,7%. En el mismo período, las otras carnes registraron bajas:
Carne bovina: 45,8 kilos por habitante por año, con una caída del 9,8%.
Carne aviar: 47,2 kilos por habitante por año, con una baja del 0,2%.
Carne porcina: crecimiento interanual del 10,7%.
“Para lograr este crecimiento tenemos que tener un precio de la carne en el mostrador muy competitivo. Eso implica una rentabilidad muy ajustada en las granjas”, explicó Brunori.
Importaciones y precio del capón
Hasta septiembre de 2026, las importaciones porcinas superaron las 51.000 toneladas.
Ese volumen ya superó todo lo importado durante 2025 y creció un 19,8% en la comparación interanual de enero a septiembre. Además, septiembre registró un aumento del 72% frente al mismo mes del año anterior.
Brunori vinculó este avance con la pérdida de competitividad cambiaria frente a Brasil. Según explicó, la diferencia de precios favorece el ingreso de carne importada y aumenta su participación en el consumo argentino.
El precio del capón se mantiene estable, alrededor de $2.400 por kilo. Los costos de producción publicados como referencia se ubican entre $2.100 y $2.200 por kilo. El veterinario aclaró que los valores varían según cada establecimiento.
La ubicación define los costos
La alimentación representa entre el 75% y el 80% del costo de producir un kilo de cerdo. Por eso, la distancia a los puertos modifica la conveniencia de transformar granos en carne.
Brunori señaló que una granja en Jesús María o Río Cuarto puede tener mejores condiciones de rentabilidad que otra en Marcos Juárez. Desde esta última localidad, el traslado de granos hasta Rosario demanda 120 kilómetros, frente a distancias superiores a 500 kilómetros desde otras zonas.
“Es mucho más conveniente transformar el grano en carne de cerdo, darle valor agregado y terminar transportando carne y no una materia prima”, sostuvo.
También mencionó oportunidades en el norte argentino, donde trasladar granos desde Santiago del Estero hasta Rosario implica más de 1.000 kilómetros.
Por último, destacó el crecimiento de las exportaciones. En septiembre se registraron 12.740 toneladas y señaló un incremento interanual del 68%. Brunori aclaró que, aunque los volúmenes todavía son bajos, las exportaciones comienzan a convertirse en otro impulso para el sector.


