"Trasladar la ciencia al lote": el legado de Martelotto en la región
El Ateneo Juvenil de la Sociedad Rural de Jesús María distinguió la trayectoria del ingeniero agrónomo Eduardo Martelotto en el marco de la 79ª Exposición Rural. Su carrera quedó signada por el impulso pionero de la siembra directa y el puente permanente entre la investigación científica y el productor del centro-sur de Córdoba.
El Ateneo Juvenil de la Sociedad Rural de Jesús María reconoció formalmente la trayectoria del ingeniero agrónomo Eduardo Martelotto durante la 79ª Exposición Rural Banco Nación.
Socio histórico y exmiembro de la Comisión Directiva de la entidad, Martelotto fue distinguido por su contribución decisiva a las transformaciones más importantes de la agricultura argentina en las últimas décadas, especialmente en lo que hace a la adopción de tecnologías sustentables y al vínculo entre el INTA y el territorio.
Pionero de la siembra directa
Martelotto acompañó desde sus etapas iniciales el desarrollo de la siembra directa en el país, un cambio que modificó profundamente la forma de producir. La tecnología implicó repensar la relación con el suelo, el manejo del agua, la rotación de cultivos y la sostenibilidad de los sistemas productivos. En ese proceso convergieron investigadores, técnicos y productores que fueron construyendo conocimiento y experiencias después extendidas por buena parte del campo argentino.
El vínculo con el INTA y la región
Su paso por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) resultó clave para la difusión de sistemas productivos basados en siembra directa, rotación y fertilización.
Allí desarrolló trabajos orientados al uso eficiente del agua y al riego suplementario: en 2009 coordinó el Proyecto Nacional de Riego Suplementario desde la estación experimental de Manfredi, una zona cercana a Marcos Juárez. Más adelante, asumió la dirección del Centro Regional Córdoba, desde donde impulsó acciones de investigación, extensión y desarrollo productivo en toda la provincia.
Trasladar la ciencia al lote
Una de las marcas centrales de su recorrido fue la mirada integral de los sistemas de producción. Para Martelotto, la incorporación de tecnología debía formar parte de ecosistemas capaces de producir de manera eficiente, integrando suelo, agua, conocimiento y decisiones productivas. Esa postura se tradujo en una marcada vocación por llevar el conocimiento desde los centros de investigación hasta el lote, el tambo y la maquinaria, conviertiendo la innovación en herramienta concreta para el productor.
Reconocimiento y relevo generacional
El hecho de que los jóvenes del Ateneo sean quienes entreguen la distinción le agrega un significado especial al homenaje. Simboliza el reconocimiento de una generación que continúa el camino abierto por referentes que supieron conjugar ciencia y campo.
El legado de Martelotto no se mide únicamente por los cargos ocupados dentro del INTA o la Sociedad Rural, sino por una generación de productores y profesionales que incorporó otra forma de observar el suelo, el agua y la producción. En la 79ª Expo Rural de Jesús María, el acto reafirmó que el conocimiento científico aplicado sigue siendo imprescindible para el futuro del agro cordobés.
