La industria frigorífica trabaja a pérdida y reclama medidas urgentes para recuperar competitividad
Desde FIFRA advierten que, sin reformas que reduzcan la presión de tasas, cargas y costes energéticos, la actividad enfrenta un escenario cada vez más complejo que pone en riesgo inversiones, empleo y competitividad.
La combinación de mayores costes operativos, la caída del precio real de la hacienda y los bajos valores de los recuperos está deteriorando la rentabilidad del sector frigorífico.
Por Daniel Urcía, vicepresidente de FIFRA y de la UIA
La industria frigorífica argentina atraviesa una situación crítica marcada por el incremento sostenido de los costes, una menor oferta ganadera y una pérdida de rentabilidad que obliga a muchas empresas a operar con márgenes negativos.
Según advierte Daniel Urcía, vicepresidente de FIFRA y de la UIA, la suba de los costes energéticos, la presión de tasas municipales sin contraprestación efectiva y el deterioro del precio real de la hacienda configuran un escenario que exige medidas urgentes para recuperar competitividad.
El sector sostiene que no basta con analizar exclusivamente el precio de la carne o de la hacienda. También resulta necesario revisar todos los factores que encarecen el proceso productivo y afectan la capacidad de competir.
Entre ellos se encuentran los costes energéticos, que en los últimos meses se incrementaron de forma significativa, y distintos cargos e impuestos vinculados a la comercialización de alimentos que impactan directamente sobre la estructura de costes de las empresas.
A este escenario se suma una menor producción de carne vacuna. Las estimaciones indican que la faena cerrará el año cerca de un 10 % por debajo de los niveles registrados el año anterior, reduciendo la disponibilidad de carne para el mercado interno y explicando, en gran medida, la caída del consumo.
Además, el sector enfrenta dificultades derivadas del bajo valor de los recuperos, que actualmente no alcanzan a cubrir los costes de faena. Esta situación genera pérdidas económicas que terminan trasladándose a distintos eslabones de la cadena o favoreciendo prácticas informales que perjudican tanto a la actividad como al Estado.
Frente a este panorama, los representantes de la industria consideran imprescindible avanzar en medidas que mejoren la competitividad, reduzcan los costes distorsivos y garanticen reglas claras para todos los actores del mercado. El objetivo, afirman, es preservar el empleo, fortalecer los controles sanitarios y consolidar una industria frigorífica sostenible y capaz de crecer en el largo plazo.
Principales claves
- Aumento de costes energéticos y operativos.
- Caída del precio real de la hacienda frente a la inflación.
- Menor producción y oferta de carne vacuna.
- Recuperos insuficientes para cubrir los costes de faena.
- Reclamo por tasas municipales sin contraprestación efectiva.
- Necesidad de mejorar la competitividad y combatir la competencia desleal.
