El Senado dictaminó la ley de biocombustibles y las pymes de la región alertan por las aceiteras
Tras un año de negociaciones con tres cuartos intermedio, el oficialismo logró dictamen en el Senado para la nueva ley de biocombustibles que elevará los cortes obligatorios en naftas y gasoil. Aun así, persisten las críticas de los productores pymes del biodiésel, quienes alertan sobre el ingreso de las grandes aceiteras y reclaman un reparto federal de los cupos.
El plenario de las comisiones de Minería, Energía y Combustibles y de Presupuesto y Hacienda del Senado firmó el dictamen del proyecto de ley de biocombustibles impulsado por el oficialismo.
Según un reporte de la Fundación Barbechando, el acuerdo parlamentario salió con fisuras. El senador Fernando Salino presentó un dictamen de minoría en representación de los productores industriales de biodiésel de Buenos Aires, Entre Ríos, La Pampa y San Luis.
Desde ese sector aclararon que no se oponen a los cambios normativos, pero rechazan que se habilite el ingreso de las grandes industrias aceiteras a un mercado interno históricamente abastecido por las pymes.
"Cualquier voluntad que haya en elevar el corte nos parece adecuada" — senador Fernando Salino
El legislador sanluiseño coincidió con el fondo de la reforma, aunque advirtió que el esquema de cupos todavía no refleja del todo la diversidad regional del sector.
Los ejes del proyecto
Los principales puntos de la ley establecen que el corte mínimo obligatorio de biodiésel en el gasoil pasará de 7,5% a 10%, y el de bioetanol en las naftas de 12% a 15%, al año de sancionada la norma. Dentro del bioetanol se mantendrán seis por ciento para la caña de azúcar y seis por ciento para el maíz, mientras que el tres por ciento restante quedará destinado al libre mercado.
El texto también mantiene el sistema de subastas en un mercado único transparente, operado por un organismo independiente, y prevé el reemplazo de los precios máximos por precios de referencia calculados según la paridad de importación.
Además, el proyecto habilita el co-procesamiento para los mezcladores que sean refinadores, permitiéndoles incorporar materia prima no fósil en la elaboración de gasoil. Ese volumen no se contabilizará para el corte obligatorio de biodiésel, pero dará acceso a beneficios impositivos hasta un tope del cinco por ciento de la mezcla.
Piso para las pymes del biodiésel
Una novedad incorporada por el dictamen es la garantía de un piso del tres por ciento para las pymes no integradas del biodiésel, con horizonte a 2036. La iniciativa contempla una transición ordenada que irá reduciendo la porción reservada a las empresas no integradas a medida que crece la participación de las integradas, aunque con una ventana de previsibilidad más extensa que la ofrecida en borradores previos.
En contraste con el biodiésel, en el bioetanol no existe disputa entre caña de azúcar y maíz, ya que ambas cadenas acordaron repartirse en partes iguales la producción. En este contexto, la Fundación Barbechando celebró que, tras un extenso debate, la política haya alcanzado un acuerdo.
"Hoy ese costo dejó de acumularse: hay dictamen, y con él, una hoja de ruta concreta para el sector" — Fundación Barbechando
La entidad volvió a señalar a Brasil como el norte a seguir, ya que allí la política de biocombustibles se transformó en una política de Estado de largo plazo, combinando cortes crecientes, incentivos fiscales y el despliegue de la flota flex-fuel.
Próximos pasos en el recinto
La fundación remarcó que el país tiene la materia prima, la industria instalada y la capacidad productiva para consolidar el sector.
"Con dictamen en mano, lo que falta ahora es que el recinto convierta este acuerdo en media sanción en las próximas semanas para que el sector empiece a invertir con reglas claras y previsibles" — Fundación Barbechando
Con el texto ya consensuado en comisiones, el proyecto quedó a la espera de su tratamiento en el Senado para obtener media sanción y avanzar luego hacia la Cámara de Diputados.
