Buenos Aires

Soja: la nueva frontera productiva está dentro del lote

Con reservas hídricas recuperadas y un pronóstico climático asociado al fenómeno Niño que anticipa lluvias por encima de la media, la próxima campaña de soja enfrenta su principal desafío en la rentabilidad de cada lote. Un análisis técnico indica que la clave para seguir creciendo está en reducir una brecha productiva que, a nivel nacional, alcanza el 34 %.

04-09-2026

La próxima campaña de soja se inicia bajo condiciones de partida favorables para los productores del núcleo pampeanolos perfiles de suelo muestran muy buena reserva hídrica, numerosos ambientes recuperaron la influencia de la napa y los modelos climáticos pronostican precipitaciones abundantes durante los meses estivales. 

En este escenario, los técnicos afirman que la frontera para aumentar la producción ya no pasa por sumar hectáreas, sino por capturar el potencial oculto al interior de cada establecimiento.

Escenario estable y oportunidad intralote

En los últimos años, la superficie destinada al cultivo se mantuvo relativamente estable y la producción total oscila en torno a los 47 millones de toneladas. Por eso, el crecimiento futuro depende cada vez más de la productividad. La estrategia apunta no solo a elevar los techos de rendimiento, sino también a levantar los pisos productivos y reducir la variabilidad entre ciclos.

La brecha del 34 % y sus causas

Para dimensionar el margen de mejora, el informe analiza la brecha entre los rendimientos actuales y los máximos explorados bajo mejores combinaciones de suelo, clima y manejo. A nivel nacional, esa distancia es del orden del 34 %.

Dentro de ese gap, el componente sitio —que incluye agua útil, profundidad de napa, compactación y fertilidad— explica aproximadamente el 46 % de la variabilidad. El efecto campaña (precipitaciones, temperaturas y radiación) representa cerca del 26 %, mientras que las decisiones de manejo y la elección de la genética aportan el 26 % restante.

Entre las variables del sitio, la presencia de napa a profundidad adecuada actúa como estabilizadora de rendimientos, amortiguando déficits hídricos. Por el contrario, la compactación del suelo puede reducir la producción entre 200 y 500 kilogramos por hectárea, según la disponibilidad de agua.

En materia de nutrición, ambientes con menos de 20 partes por millón de fósforo disponible muestran una probabilidad elevada de respuesta a la fertilización, con mejoras del 5 al 10 %.

"La nueva frontera productiva está dentro del lote, y para avanzar sobre ella es necesario integrar cuatro pilares claves: ambiente, genética, manejo y tecnología.

Manejo sitio-específico y portafolio varietal

Ante una variabilidad intralote superior a los 600 kilogramos por hectárea, la agricultura sitio-específica permite ajustar la densidad de siembra y la combinación de genética para capturar rendimiento y margen bruto.

En este marco, la marca NEOGEN presentó su portafolio para la próxima campaña. Para ambientes de muy alta productividad del núcleo sojero se destaca NEO 35S23 SE, mientras que dentro del grupo IV medio se consolidan NEO 46S25 SE y NEO 47S25 SE, que combinan alto potencial con las tecnologías Enlist y STS. Para sectores de productividad media a baja del núcleo y la región centro del país, la firma ofrece NEO 50S22 SE.

El portafolio se comercializa bajo el sistema Sembrá Evolución, el modelo de negocios de semillas autógamas que busca garantizar el reconocimiento de la propiedad intelectual. Desde el análisis se sostiene que este esquema es el combustible para continuar invirtiendo en investigación y desarrollo, con el objetivo de ofrecer mayor productividad a través del mejoramiento genético y nuevas tecnologías disponibles para los productores de la zona.

Seguí a Los Agusti icon-calendar

Contactanos por cualquier consulta