Pablo Bollatti: Un escenario climático desafiante: más agua, más oportunidades… y más riesgos
El avance del fenómeno climático El Niño ya genera expectativas y preocupación en el sector agropecuario del sudeste cordobés. Luego de varias campañas marcadas por la escasez hídrica, el nuevo escenario plantea un cambio radical: más lluvias, mayores rindes potenciales, pero también riesgos productivos y logísticos.
Ing.Agr. Pablo Bollatti
Fenómeno El Niño: claves para el agro y cómo prepararse ante un escenario de lluvias intensas
Recomendaciones del Ing. Agr. Pablo Bollatti para productores y comunidades
El avance del fenómeno climático El Niño ya genera expectativas y preocupación en el sector agropecuario del sudeste cordobés. Luego de varias campañas marcadas por la escasez hídrica, el nuevo escenario plantea un cambio radical: más lluvias, mayores rindes potenciales, pero también riesgos productivos y logísticos.
En este contexto, el ingeniero agrónomo y consultor Pablo Bollatti analizó la situación actual y brindó recomendaciones concretas tanto para productores como para la comunidad en general.
Un escenario climático desafiante: más agua, más oportunidades… y más riesgos
Las proyecciones climáticas anticipan un incremento significativo en las precipitaciones para los próximos meses. Este cambio representa una oportunidad productiva, pero también obliga a ajustar estrategias.
Según Bollatti:
“Estamos frente a una campaña muy linda en cuanto a rendimiento”, destacando que los perfiles de suelo se encuentran bien cargados y con niveles de nitrógeno superiores a lo habitual.
Sin embargo, el especialista advierte que no todos los ambientes responderán igual. Los campos con napas cercanas o suelos con baja capacidad de infiltración podrían sufrir anegamientos.
Manejo del agua: clave para evitar inundaciones urbanas y rurales
Más allá del lote agrícola, el manejo del agua también requiere compromiso social. Bollatti remarcó la importancia del trabajo de los consorcios canaleros, pero subrayó que el rol de los vecinos es determinante.
“Si podemos colaborar de no tirar ese tipo de cosas cerca de un desagüe sería crucial para los propios vecinos”, señaló, en referencia a residuos que obstruyen canales.
El antecedente de 2021, con lluvias extremas que provocaron inundaciones, sigue vigente. La diferencia hoy es que existen más obras hidráulicas, aunque su efectividad depende del mantenimiento y del uso responsable.
Estrategias de siembra: anticiparse al exceso hídrico
Uno de los principales ajustes que deberán hacer los productores tiene que ver con la planificación de la siembra.
Bollatti explicó que en muchos casos será necesario adelantarse:
“Teniendo asegurada el agua en esos ambientes, lo que yo puedo hacer es adelantar la siembra antes de que esto se complique”.
Esto responde a un problema creciente: la imposibilidad de ingresar a los lotes con maquinaria pesada cuando los suelos están saturados.
Cultivos como maíz y girasol aparecen como los más sensibles a esta decisión estratégica, especialmente en zonas con napa alta o sectores bajos.
Logística y tránsito: un factor crítico en la campaña
El tránsito de maquinaria será uno de los principales desafíos de la campaña. Los equipos modernos, cada vez más grandes y pesados, requieren condiciones adecuadas de suelo.
En ese sentido, Bollatti fue claro:
“Hay ambientes que si no entramos ahora, posiblemente hasta diciembre no podamos hacerlo”.
Esto implica que la planificación no solo debe contemplar el cultivo, sino también la accesibilidad a los lotes y caminos rurales.
Mayor humedad, mayor presión de enfermedades
El incremento de lluvias también trae consigo un aumento en la presión sanitaria, especialmente en cultivos de invierno como el trigo.
El especialista advirtió:
“Ese va a ser un tema crucial en los próximos 20 días en trigo”, haciendo referencia a la aparición de enfermedades foliares.
Si bien aún no se detectaron casos de roya, sí hay presencia generalizada de manchas, lo que obliga a intensificar el monitoreo y las decisiones de manejo.
Variabilidad de las lluvias: un factor a tener en cuenta
Otro aspecto relevante es la irregularidad en las precipitaciones. Aunque el promedio indica un aumento, las lluvias pueden ser muy dispares en distancias cortas.
Esto impacta directamente en la toma de decisiones, ya que no todos los lotes recibirán la misma cantidad de agua, generando escenarios productivos muy diferentes dentro de una misma región.
Cambio de paradigma: del déficit al manejo del exceso
El regreso de El Niño obliga al productor a cambiar la lógica de manejo luego de años de sequía.
Bollatti sintetizó este cambio de enfoque:
“Hay que seguir cambiando el chip… ahora habría que aprovechar el agua con planteos para transformar la producción en más kilos”.
Este nuevo paradigma implica ajustar densidades, fechas de siembra, nutrición y manejo sanitario, siempre considerando el ambiente específico de cada lote


