Se hicieron amigos jugando al rugby, no tienen campo y sueñan con revolucionar el sector: “Hay potencial en el motor del país”
Denis y Matías nacieron en zonas rurales y con su proyecto apuestan a ayudar a los trabajadores del agro. “Empezamos a mirar cómo aportar y encontramos una veta”.
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Denis Hadrowa y Matías Rotela se hicieron amigos cuando estudiaban en La Plata y jugaban al rugby. Como muchos chicos del interior, se mudaron a la capital bonaerense para construir su propio camino profesional, y nunca dejaron de tener presente de dónde vinieron.
Denis nació en Córdoba, y Matías en Venado Tuerto. Atravesados por el alma agro de ambas zonas productivas del país, aunque durante la adolescencia hicieron recorridos académicos distintos, “validaron una necesidad del mercado”, y le pusieron manos a una obra que busca revolucionar el campo argentino.
Matías Rotela dejó el rugby y ahora apuesta a crecer en el mundo agro con la venta de los módulos (Foto: instagram/matiasrotela).
“Permiten tener comodidades sin hacer una gran inversión”
Los amigos construyen “espacios listos para usar” que pueden adaptarse no solo a las hectáreas, sino a las diversas tareas que desempeñan los variados actores que integran el sector.
En diálogo con TN, el venadense explicó que se sumó al proyecto “cuando ya estaba encaminado”, y que fue Denis que, como ingeniero civil e hidráulico, “empezó a tener contacto con los módulos como solución a los problemas habitacionales” que detectó.
“Yo soy un busca vida, un alma emprendedora. Denis me invitó, me sumé con el barco andando y ahora el proyecto está espectacular”, dijo.
El ingeniero detalló que “a los que tienen campo les permite tener comodidades sin hacer una gran inversión, y encima optimizando los tiempos que llevaría hacer una construcción desde cero”.
Los amigos construyen “espacios listos para usar” y apuestan al campo (Foto: Denis Hadrowa).
“Empezamos a mirar cómo aportar y encontramos una veta”
“Si se van de esas hectáreas, se pueden llevar los módulos con ellos. No solamente se pueden modificar en función de las necesidades laborales, sino también transportar con facilidad”, agregó el profesional.
Así en el 2018 construyeron juntos el primer módulo que alquilaron (Foto: Matías Rotela).
Además de poder usarse como oficinas temporales o viviendas para los contratistas rurales, los jóvenes indicaron que pueden servir también para que “los veterinarios tengan un espacio limpio y seguro para atender a los animales”.
“Con algunos productores analizamos que por la inseguridad, son útiles como espacio de acopio de herramientas, semillas o lo que requieran resguardar”, enumeró Rotela.
Denis junto al rosarino Juan Cruz Valentini, otro amigo que forma parte del proyecto (Foto: Denis Hadrowa).
Mientras los amigos disfrutan de que ya son unas nueve personas trabajando en el proyecto, y tienen puntos de venta en La Plata y Rosario para todo el país, están expectantes por lo que pasará en la exposición rural de Venado Tuerto que será en agosto.
“Aunque no tenemos campo, somos de la zona agro, y fue inevitable mirar cómo aportar. Hay un gran potencial en el motor del país”, reflexionó Matías.
Credito: Ani Kuper
