Cultivos de servicios y rotación con crucíferas, apuestas en revisión para más diversificación y biodiversidad
Referentes de INTA Paraná y la FAUBA expusieron los resultados de casi una década de investigación y proyectaron un escenario donde las crucíferas modifican la matriz productiva argentina.
El segundo día del Congreso Aapresid 2026, en el ámbito de Expoagro, reunió a especialistas que destacaron los beneficios de incluir cultivos de servicios y crucíferas en las rotaciones. Los paneles abordaron estrategias de diversificación y el crecimiento de la superficie de brasicáceas, que según proyecciones está en camino a triplicarse respecto a la campaña anterior.
Diversificación más allá de la vicia y el centeno
En el panel sobre estrategias de manejo, Gervasio Piñeiro, de la FAUBA, presentó los resultados de la Red de Cultivos de Servicios Aapresid, que acumula 10 años de trabajo a campo. Su mensaje apuntó a romper el binomio tradicional.
"No nos casemos con la vicia y el centeno. Existen alternativas para cada región con resultados excelentes" — Gervasio Piñeiro
El especialista explicó que opciones como melilotus, avena negra, raigrás, triticale y trigo permiten mantener los beneficios sistémicos sin caer en un monocultivo de especies. Desde una mirada regional, precisó que en el norte del país el trigo se consolida como alternativa sólida frente al centeno, mientras que la avena negra destacó en zonas secas del oeste.

Piñeiro también desafió el paradigma del barbecho largo. Los datos demuestran que este periodo no acumula agua, sino que provoca una pérdida de casi 250 milímetros que podría aprovechar un cultivo de servicios. La clave reside en hacer un "barbechito": acortar el tiempo entre el secado del cultivo de servicios y la siembra del cultivo de renta.
"Si se hace bien el cultivo de servicios, se llega con la misma o más agua al cultivo de renta, porque el barbechito mejora la infiltración y la captura" — Gervasio Piñeiro
Crucíferas con récord de superficie
En paralelo, el panel sobre incorporación de crucíferas analizó el auge de la colza, la carinata y la camelina. Leonardo Coll, del INTA Paraná, enfatizó que la superficie cultivada está "en camino a triplicarse" este año respecto a la campaña pasada, impulsada por la rentabilidad y los efectos sistémicos sobre el suelo.
"Este año la superficie cultivada en el país está en camino a triplicarse, en comparación con la campaña anterior" — Leonardo Coll
El especialista detalló que el sistema radicular de estas brasicáceas actúa como una herramienta de ingeniería natural. Al degradarse tras la cosecha, la raíz principal genera canales que descompactan el perfil y mejoran la infiltración.
Además, su relación carbono-nitrógeno más baja permite un reciclado más ágil de nutrientes y evita su inmovilización. Su inclusión cubre el suelo, aprovecha la radiación y las precipitaciones, y facilita el manejo de malezas por competencia, reduciendo la necesidad de altas cargas de herbicidas.

Relevancia para la región
La diversificación de cultivos de servicios y la inclusión de brasicáceas se presentan como alternativas concretas para mejorar la eficiencia hídrica y la sustentabilidad de las rotaciones a mediano plazo. Los productores locales deberán evaluar cuál de estas herramientas se adapta mejor a cada lote y ambiente específico.
