Maíz y ganadería: una sinergia que se multiplica en cada ciclo
El área de maíz destinada a silo para ganadería se ha multiplicado 2.5 veces en las últimas 18 campañas en Argentina, impulsada por la creciente demanda de carne y leche. Expertos del sector proyectan un ambicioso plan de crecimiento para alcanzar las 10 millones de hectáreas sembradas con un rinde promedio de 10 toneladas.
La superficie de maíz destinada a la confección de reservas forrajeras en Argentina ha experimentado un crecimiento exponencial, consolidando al cultivo como un pilar estratégico para la producción de carne y leche.
Este fenómeno responde directamente al auge de la ganadería a nivel global y a la capacidad de los productores argentinos para adaptar sus estrategias. A pesar de la coyuntura económica o climática, las intenciones de siembra se mantienen firmes, respaldadas por proyecciones de lluvias favorables para el ciclo 2026/27 y la versatilidad del grano.
Un crecimiento impulsado por la ganadería
El motor principal de esta expansión es la sinergia entre el maíz y la producción pecuaria. Federico Larrosa, gerente de Desarrollo de Maíz de GDM, analizó esta tendencia en el último Congreso de Maizar, destacando la correlación directa entre la demanda de proteína animal y el aumento del maíz silero.
"La superficie para la confección de reservas para la producción ganadera creció dos veces y media en las últimas 18 campañas. Esto tiene un fundamento: la ganadería crece en el mundo y los consumidores demandan más carne". — Federico Larrosa
Del total de hectáreas destinadas a silaje, el 52% corresponde al maíz. A su vez, esta porción se divide en partes iguales para la producción de carne y de leche, demostrando la importancia del cultivo en ambas cadenas productivas.
El ambicioso objetivo "10x10"
Mirando hacia el futuro, la cadena del maíz se ha planteado una meta de crecimiento significativa. Gonzalo Bravo, gerente de Instituciones y Cuentas Clave de SUPRA Semillas, citando datos de la asociación Maizar, explicó el objetivo a largo plazo para el cultivo en el país.
El plan consiste en pasar de un esquema "7x7" —siete millones de hectáreas sembradas con un rinde promedio de siete toneladas— a un escenario "10x10", que implica alcanzar las 10 millones de hectáreas con un rendimiento promedio de 10 toneladas por hectárea. Este salto productivo se apoya en la estabilización de los rendimientos y la flexibilidad que el maíz ofrece a los distintos planteos productivos.
La respuesta de la genética para mayor eficiencia
Para acompañar esta expansión, el desarrollo genético juega un rol clave.
Empresas como SUPRA Semillas han enfocado sus esfuerzos en crear híbridos con aptitud silera específica, diseñados para satisfacer las necesidades de los productores ganaderos. La compañía presentó recientemente su sello "Líderes en Silo" y el nuevo híbrido S 4450 VIP3, orientado a maximizar la concentración de materia seca y el aporte de energía.
Héctor López, especialista en silo de la firma, subraya la importancia de contar con un alimento de alta calidad para optimizar los resultados en los sistemas de invernada.
"En un contexto de expansión de la ganadería de carne, la generación de silaje con alta concentración energética se convierte en un aliado estratégico en planteos de invernada permitiendo sostener altas ganancias de peso, lo que es factor determinante del resultado y eficiencia del sistema". — Héctor López
La oferta genética actual busca dar respuestas concretas a los productores, ofreciendo tanto potencial de rendimiento como estabilidad, permitiendo un aprovechamiento más eficiente de los recursos y consolidando la sinergia entre la agricultura y la ganadería.
