La lechería pierde tambos pero aumenta la escala: más vacas por unidad productiva
La lechería argentina atraviesa un proceso estructural que redefine su mapa productivo. El último informe del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) confirma una tendencia que se repite año tras año: disminuye el número de tambos, pero crece el tamaño promedio de los rodeos.
Menos tambos, más concentración
La cantidad de establecimientos sigue cayendo de manera sostenida. En abril de 2026 se registraron 8845 tambos activos, un 2,58% menos que en el mismo mes de 2025. La reducción es consistente en el largo plazo: en la última década, el ritmo de retracción fue del 2,5% anual.
La caída no implica necesariamente menor producción. El sistema se reorganiza y concentra, con unidades más grandes que logran sostener la oferta.
Evolución del rodeo bovino
La cantidad de vacas en producción también muestra una leve baja. En abril de 2026 se contabilizaron 1.546.515 vacas, un 0,41% menos que el año anterior. Aunque el rodeo se reduce, la escala por tambo aumenta, lo que compensa la caída en el número de animales.
La Cuenca Central, epicentro de la lechería
El 90% de los tambos y el 95,5% de las vacas se concentran en la Cuenca Central. Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires y Entre Ríos conforman el núcleo productivo del país.
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Santa Fe: 3083 tambos (34,9% del total) y 484.794 vacas, con un promedio de 157 animales por unidad.
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Córdoba: 2482 tambos (28,1%) y 482.433 vacas, con una escala mayor: 194 animales por establecimiento.
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Buenos Aires: 1747 tambos (19,8%) y 422.086 vacas, con el mayor tamaño promedio: 242 animales por tambo.
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La lechería argentina se achica en cantidad de tambos, pero se expande en escala. El modelo productivo se concentra en menos manos, con rodeos más grandes y mayor eficiencia.
Este proceso, aunque reduce la diversidad de productores, asegura la continuidad de la producción nacional en un contexto de cambios estructurales.
