El agro argentino solicita la eliminación de retenciones ante el aumento de costos de producción de trigo
El sector agropecuario argentino, a través de Coninagro, ha vuelto a manifestarse en contra de las retenciones a las exportaciones de trigo, argumentando que el costo de producir una hectárea de este cereal se ha incrementado en 110 dólares debido a la crisis generada por la guerra en Medio Oriente. La entidad sostiene que la eliminación de estas retenciones permitiría a los productores recuperar parte de los costos adicionales, mientras que el impacto fiscal sería relativamente bajo.
El informe de Coninagro destaca que el conflicto bélico en Medio Oriente ha desencadenado un aumento sin precedentes en los costos de producción, afectando particularmente el precio de los fertilizantes y el combustible.
Según el economista David Miazzo, autor del estudio, "el costo de producir una hectárea de trigo para el ciclo 2026/27 se ha encarecido en 110 dólares desde el inicio del conflicto".
Este sobrecosto está compuesto principalmente por el encarecimiento de los fertilizantes, que ha aumentado en 87,40 dólares por hectárea, y el precio del gasoil, que ha subido en 22,90 dólares por hectárea.
El impacto varía según la región, alcanzando incrementos de hasta 120,10 dólares en el sudeste de Buenos Aires y 115,60 dólares en el norte de la provincia de Buenos Aires y el sur de Santa Fe.

Propuesta de eliminación de derechos de exportación
Coninagro propone eliminar los derechos de exportación (DEX) al trigo, actualmente fijados en una alícuota del 7,5%. Según sus estimaciones, la eliminación de esta carga fiscal generaría un beneficio directo de 72 dólares por hectárea para los productores, lo que representaría el 65% de los costos incrementados.
Miazzo subraya que "bajo un rendimiento promedio de 40 quintales por hectárea, la eliminación de este impuesto permitiría cubrir una parte significativa del aumento de costos provocado por la crisis en Medio Oriente".
El costo fiscal de esta medida se estima en 232 millones de dólares para la campaña 2026/27, considerando una proyección de exportación de 12,9 millones de toneladas. Además, el impacto sobre la campaña actual podría llegar a 93,6 millones de dólares, teniendo en cuenta que aún restan declarar ventas al exterior por 5,5 millones de toneladas.

Una inversión necesaria para el futuro del sector
Coninagro enfatiza que estas medidas no deben considerarse como un gasto, sino como una inversión esencial para asegurar la siembra y las exportaciones de trigo, que podrían superar los 3.000 millones de dólares en la próxima campaña.
"La situación geopolítica actual está reconfigurando los costos globales de la energía y los alimentos", concluye el informe, subrayando la urgencia de adoptar políticas que protejan a los productores en un contexto tan volátil.
