Disminución en la oferta de terneros en marzo
En marzo de 2026, las ventas de terneros en Argentina disminuyeron un 26% en comparación con el mismo mes del año anterior, marcando una tendencia atípica en la zafra, que tradicionalmente se caracteriza por un aumento en la oferta.
Históricamente, marzo es el mes que da inicio a la zafra de terneros en Argentina, período en el que se registra la mayor salida de animales desde los campos de cría.
Sin embargo, este año, los datos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) indican que las salidas de terneros alcanzaron aproximadamente 810.300 cabezas, cifra que representa una notable disminución del 26% en comparación con marzo de 2025.
Este comportamiento es significativo, ya que por primera vez en cinco años, las salidas de terneros en marzo se ubicaron por debajo de las registradas en febrero. En lugar de la habitual tendencia creciente de oferta desde enero hasta mayo o junio, este año se ha observado una leve contracción mensual del 1%.
Precios en alza y factores que afectan la oferta
En el análisis de los precios hasta la fecha, se observó que en enero de 2026, los valores de los terneros se mantenían en torno a los 5,900 pesos por kilo, con un aumento a 6,600 pesos a principios de marzo y un valor récord de 7,000 pesos por kilo durante ese mes.
Sin embargo, en las dos primeras semanas de abril, se registró un ajuste a la baja, con precios que se estabilizaron nuevamente en 6,600 pesos por kilo.
Según AZ-Group, este comportamiento se explica por dos factores clave: los elevados precios de la hacienda que incentivan la retención de animales y las lluvias que, a finales de marzo y principios de abril, mejoraron la oferta forrajera tras un inicio de año seco.
"Es probable que la zafra de este año se desarrolle de manera más gradual, sin un pico inicial y con una mayor oferta en los meses de abril y mayo", proyecta Fontana.
Expectativas del mercado de invernada

El mercado de la invernada actualmente se encuentra en una fase de ajuste. Fontana destaca que, por el lado de la demanda, los compradores están interesados en adquirir hacienda, aunque muestran resistencia a aceptar precios superiores a 6,500 pesos por kilo. Por otro lado, los criadores, en muchos casos, tienen margen para retener los terneros, manteniendo expectativas de precios más altos.
