La cifra fue presentada durante una exposición en el Auditorio AgTech John Deere, donde el organismo detalló los avances de una línea de financiamiento diseñada específicamente para emprendimientos liderados por mujeres, en un contexto donde todavía persisten fuertes brechas en el acceso a los recursos productivos.
Financiamiento para proyectos productivos liderados por mujeres
Durante la presentación, Paula D’Amico, responsable del área de créditos del CFI, destacó la solidez de los proyectos encabezados por emprendedoras.
“Las mujeres somos buenas pagadoras, definitivamente. La morosidad es de apenas 0,01%”, señaló la funcionaria.
La línea de crédito busca acompañar el crecimiento de emprendimientos femeninos en diferentes sectores de la economía, con especial foco en las economías regionales.
Los préstamos pueden alcanzar hasta $200 millones y cubrir hasta el 80% del proyecto productivo, con condiciones pensadas para facilitar la inversión:
-
Financiamiento para obras civiles, compra de maquinaria o capital de trabajo.
-
Plazos de hasta 48 meses para la devolución.
-
Períodos de gracia para comenzar a pagar el capital.
Además del financiamiento, el programa incluye capacitaciones y acompañamiento técnico, con el objetivo de fortalecer la gestión empresarial de los proyectos beneficiarios.

Brechas estructurales en el acceso a recursos
La creación de esta línea de crédito surgió tras analizar indicadores que reflejan desigualdades persistentes en el sistema productivo.
Según explicó D’Amico, uno de los datos iniciales que encendió la alerta fue la baja presencia femenina en posiciones de liderazgo.
“Cuando empezamos a mirar los datos vimos que solo el 23% de las instituciones del país están lideradas por mujeres”, señaló.
El diagnóstico también reveló otras brechas relevantes:
-
Solo el 27% de las tierras registradas en Argentina están a nombre de mujeres.
-
Existe una brecha salarial cercana al 30%.
-
Aunque las mujeres suelen tener mayores niveles de formación profesional, su presencia en espacios de decisión empresarial sigue siendo menor.
Esta combinación de factores llevó al CFI a impulsar una política específica para facilitar el acceso al crédito a proyectos productivos liderados por mujeres.
A dos años de su lanzamiento, el programa muestra una expansión significativa.
Según datos presentados en Expoagro, la utilización de la línea de financiamiento creció cerca del 300%, lo que refleja una creciente demanda por parte de emprendedoras y empresas lideradas por mujeres.
Desde el CFI señalaron que el objetivo es seguir ampliando el alcance del programa en todo el país, en articulación con los gobiernos provinciales.
“Trabajamos con todos los gobiernos provinciales y fueron justamente ellos quienes impulsaron la creación de esta línea”, explicó D’Amico.
Con una morosidad casi inexistente y una demanda en aumento, el organismo considera que esta herramienta puede convertirse en una pieza clave para reducir las brechas de acceso al financiamiento dentro del sistema productivo argentino.

