Aumento de la chicharrita en cultivos de maíz: un llamado a la acción
El último informe de la Red Nacional de Monitoreo de *Dalbulus maidis* revela un incremento en la población de chicharrita en diversas regiones de Argentina, impulsado por el clima y el avance del maíz tardío. Aunque no es motivo de alarma, se recomienda un monitoreo constante para minimizar riesgos sanitarios.
Crecimiento del vector en el NOA y NEA
El informe, que abarca del 1 al 16 de enero de 2026, indica que en el Noroeste Argentino (NOA) se ha observado un aumento significativo de la población de chicharrita.
Con el 62% de las trampas ubicadas en cultivos de maíz, solo el 35% de las localidades no reportaron detecciones, mientras que el 59% registró entre 1 y 20 adultos por trampa.
En el Noreste Argentino (NEA), el 72% de las trampas se instalaron en lotes de maíz. El vector estuvo ausente en el 23% de las localidades monitoreadas, pero un 56% registró capturas de 1 a 20 adultos por trampa, y un 15% alcanzó entre 21 y 50 adultos.
Situación en el Litoral y el Centro
En el Litoral, con el 95% de las trampas sobre cultivos de maíz, el 43% de las localidades no detectó presencia de la chicharrita. No obstante, en Corrientes y Entre Ríos, se observaron incrementos en áreas con maíz en etapas reproductivas avanzadas.
La región Centro-Norte, con el 94% de trampas en lotes de maíz, redujo las localidades sin detecciones al 58%. El 29% tuvo el nivel más bajo de capturas, entre 1 y 4 adultos por trampa.
Por su parte, el Centro-Sur, con el 98% de las trampas en lotes de maíz, mantiene una población estable y mínima, sin detecciones en el 92% de las localidades.
Conclusiones y recomendaciones
El informe también incluye datos sobre infectividad a *Spiroplasma* en el NEA, Litoral y Centro-Norte. Los expertos enfatizan la importancia de la detección temprana para preservar la eficacia de las estrategias de manejo.
Es crucial que las zonas endémicas continúen con un monitoreo riguroso para controlar la dinámica poblacional del vector.
