Con la emoción como sello y la innovación como bandera, la jornada puso sobre la mesa los desafíos de la tecnología, la economía y el futuro cooperativo del agro.
El presidente de AFA, Darío Marinozzi, abrió el encuentro destacando el crecimiento exponencial del evento:
“Comenzamos hace 4 años con 300 productores y hoy somos más de 1.000. Esto me emociona porque demuestra la fuerza de un sector que cree en la cooperación y en el esfuerzo genuino del productor”.
Marinozzi defendió el valor del agricultor local frente a la concentración de capitales, remarcando que “no es lo mismo que la tierra la trabajen pools de siembra o fondos de inversión, que el hombre de campo que invierte, produce y deja los recursos en su comunidad”.
Inteligencia artificial y el agro del futuro
El productor y consultor Eduardo Ergueta fue categórico:
“Lo que viene nos va a cambiar, nos guste o no”.
Habló sobre la inteligencia artificial y su impacto en la producción agropecuaria, asegurando que la transformación tecnológica del sector “ya es irreversible” y que la clave será integrar herramientas digitales en cada etapa del ciclo productivo.
Coyuntura económica y política
El economista Santiago Bulat abordó el escenario nacional en plena antesala electoral. Alertó sobre los riesgos de la inflación, el déficit fiscal y la falta de financiamiento, pero subrayó que el agro sigue siendo el motor estratégico del país:
“La demanda global de alimentos abre una ventana de oportunidades, pero para aprovecharla Argentina necesita estabilidad macroeconómica, reglas claras e incentivos de largo plazo”.
Jóvenes líderes e innovación
Desde una visión generacional, el CEO de GDM, Ignacio Bartolomé, expuso su mirada global:
“El futuro del agro argentino dependerá de integrar conocimiento científico, innovación tecnológica y visión internacional”.
Con la fuerza de los jóvenes, el empuje de la cooperación y el desafío de la tecnología, el Congreso 4.0 de AFA dejó un mensaje contundente: el agro argentino no puede esperar, debe acelerar su adaptación para sostener su papel como motor del desarrollo y protagonista del futuro.